viernes, 5 de agosto de 2016

Guía completa para conservar de forma correcta los alimentos y evitar enfermedades

Fuiste a ese restaurante que tanto te gusta ilusionado por comer ese plato con el que soñabas. Te deleitaste en la cena con esa explosión de sabores en tu paladar. Llegaste a casa aun saboreando esa rica comida, pero al pasar las horas algo sucede en tu estomago...no te sientes bien, te duele, sudas y finalmente terminas en el baño con un dolor terrible. Una escena nada agradable, ¿verdad? Lo triste es que es más común de lo que crees.

Según cifras de la Organización Panamericana de la Salud, la salmonelosis, las enfermedades gastrointestinales y la infección por Escherichia coli, entre otras, enferman a más de 582 millones de personas en el mundo y matan a más de 350 mil cada año.  


Estas enfermedades se deben a la ingesta de alimentos insalubres como carne animal mal cocida, frutas y hortalizas contaminadas con heces o pesticidas y mariscos crudos que contienen biotoxinas marinas. Además, se estima que anualmente una de cada cuatro personas sufre un episodio de enfermedad transmitida por alimentos en las Américas. Los niños y niñas, las embarazadas, los inmunosuprimidos y los adultos mayores son los más vulnerables a este tipo de enfermedades.

Según el portal MedlinePlus, en la mayoría de los casos, el tratamiento consiste en tomar más líquidos. Para las enfermedades más serias puede ser necesario hospitalizar al paciente. Todo esto pudo haberse evitado con una adecuada manipulación y conservación de los alimentos. Ahora bien, sabiendo el riesgo al que nos exponemos al consumir alimentos en dudoso estado, ¿qué podemos hacer para conservar de forma correcta los alimentos y evitar enfermedades?

La clave está en la prevención. La higiene y adecuada conservación  antes, durante y después de preparar los alimentos debe ser una norma y un hábito en nuestra vida. Al conservarlos de una manera apropiada garantizamos que estén aptos para su consumo en condiciones adecuadas de higiene y preservando sus características organolépticas así como su valor nutritivo.

Es importante entender que los alimentos se clasifican de acuerdo a su tiempo de duración. Están los alimentos perecederos, aquellos que son de corta duración y que, por lo tanto, se descomponen fácilmente. En este grupo se incluye la leche y sus derivados, huevos, frutas y hortalizas, comidas preparadas a temperatura ambiente, enlatados una vez abiertos, entre otros. Con este grupo debemos tener un cuidado especial.


Luego están los alimentos semiperecederos que son de mediana duración, y que, en condiciones favorables de almacenamiento, pueden durar un mayor tiempo. Aquí encontramos los tubérculos, los alimentos congelados y los enlatados.

Y finalmente, encontramos los alimentos no perecederos, que son de larga duración y que no se dañan fácilmente en condiciones adecuadas de almacenamiento. Están incluidos en este grupo los cereales (arroz, pasta, avena, harinas), granos o leguminosas, los frutos secos o nueces (como maní, almendras,etc), el aceite y el azúcar.

Ahora que hemos entendido como se clasifican los alimentos según su tiempo de duración, pasaremos a mencionar las medidas que debemos tomar para conservar y guardar alimentos de manera apropiada:

1. Conserve refrigerados la leche y sus derivados, frutas, verduras y embutidos. Esto significa que deben estar a una temperatura menor a 7 °C. De este modo, se retarda la aparición de microorganismos.

2. Antes de almacenar las frutas y verduras proceda a limpiarlas y  lavarlas de partículas de suciedad o tierra que puedan contener.

3.Conserve por mayor tiempo las carnes y el pescado a la temperatura de congelación, es decir, menor a 2 °C, ya que a esta temperatura se inhibe el crecimiento bacteriano.



4. Almacenar los cereales, granos, y azúcar en lugares limpios, secos, cerrados y ventilados, sobre estantes y nunca directamente en el piso.

5. No guarde alimentos en el mismo lugar o cerca de donde se colocan los detergentes, desinfectantes e insecticidas u otros productos químicos.

6. Refrigere los alimentos preparados que no van a ser consumidos de inmediato en envases cerrados, de tal forma, que no estén en contacto con alimentos crudos.

7. Al refrigerar embutidos estos deben ir envueltos en papel film, los enlatados deben sacarse de la lata y guardarse en otro recipiente hermético y las salsas deben guardarse tapadas.

Las bolsas con cierre estilo Ziploc contenedores de diversos tamaños y el papel film serán tus mejores aliados al momento de conservar tus alimentos en buen estado.


Con esta guía completa para conservar de forma correcta los alimentos y evitar enfermedades, te ahorraras muchos dolores (literalmente) y proporcionaras para ti y los tuyos alimentos que no solo sean sabrosos y nutritivos, sino, que sean seguros para su salud. Y tú, ¿tienes algún tip para conservar mejor los alimentos? Compártelo con  la comunidad saludable de ComeMejor en los comentarios. 

Fuentes:
Manual para el personal que manipula alimentos. PDVSA
Reacciones:

0 comentarios:

Publicar un comentario